Obra marina Marfil
La bruma que se levanta durante un temporal de invierno fue el origen de esta obra. Ese instante en el que el mar está bravo y la costa parece respirar en movimiento me envuelve siempre de una calma inesperada.
A partir de ahí nació Marfil, una obra delicada y contenida, donde la fuerza del temporal se transforma en silencio.
Recojo a mano cada fragmento que forma parte de la pieza: conchas, vidrio erosionado por el mar, pequeñas piedras suaves y restos naturales. Los encuentro en paseos lentos por la orilla, dejando que la intuición guíe el gesto. No altero su forma ni su textura; el mar ya ha hecho su trabajo.
Marfil está compuesto únicamente por elementos naturales recogidos de forma responsable en playas del Mediterráneo. Sus tonos neutros y su composición armónica invitan a crear un refugio visual: un lugar donde detenerse, respirar y reconectar.
Es una obra pensada para acompañar. Cada mirada puede devolvernos a la orilla en invierno, a esa mezcla de sal, viento y silencio que queda tras el paso del temporal.