Cuadro marino con conchas y fragmentos naturales
Malva es una obra marina que destila armonía, como si hubiera surgido de un paseo sosegado por una cala tranquila, justo cuando la marea deja al descubierto sus pequeños tesoros.
La obra está compuesta por fragmentos naturales cuidadosamente reunidos: conchas, caracolas, vidrio erosionado, madera desgastada y arena clara. Todo en ella gira en torno a una misma paleta suave, tejida en tonos malva, beige y blanco, con matices que parecen dialogar entre sí.
Reunir elementos tan afines en color y textura no fue fácil, pero cada hallazgo trajo consigo una pequeña alegría inesperada.
Las piezas se entrelazan como si se buscaran, como si llevaran tiempo esperando encontrarse. Algunas emergen alargadas, marcando un ritmo vertical dentro de la composición; otras se funden con la base arenosa, generando una sensación de profundidad y equilibrio.
Enmarcada en madera clara (21 × 21 cm), esta obra marina única evoca la ligereza de las flores silvestres y la calma de los paisajes costeros. Nada en ella es artificial: cada elemento proviene del mar, del azar y del tiempo. Cada imperfección suma belleza.
Malva es una invitación a detenerse, a mirar con calma y dejarse envolver por esa armonía sencilla que solo la naturaleza sabe ofrecer.
Si te atrae este tipo de calma y materia real, puedes ver más piezas en mi colección de arte costero .